Santo Domingo.- El politólogo Belarminio Ramírez Morillo exhortó a los miembros de la Asamblea Revisoras de la Constitución a que no repitan errores del pasado, cayendo en utopías y sofismos al momento de definir los derechos fundamentales de los ciudadanos en la Carta Magna.
El profesor de derecho constitucional dijo que convertir los derechos fundamentales de los ciudadanos en derechos posibles y alcanzables debe ser el principal reto para el liderazgo político dominicano en el futuro inmediato.
Dijo que el momento es oportuno para producir una Constitución que tenga sintonía con la realidad que viven los dominicanos y la Nación. Adujo que tenemos una Constitución derivada que a 165 años del nacimiento de la República todavía su contenido dista mucho de la realidad que vive el país.
El abogado y político expresó que la distancia entre el contenido de la Constitución y el desenvolvimiento cotidiano del Estado Dominicano se ha ido reduciendo con el tiempo, pero aún hay muchos aspectos inaplicables y muchos derechos inalcanzables.
Expresó que la Constitución será más respetada en la medida en que su contenido guarde relación con la realidad. “No tiene sentido consagrar en la Constitución una serie de derechos de cuyo goce están marginados y excluidos las mayorías de los ciudadanos.”
Manifestó que el debate mediático suscitado en torno a la reforma constitucional dejará resultados positivos en el sentido de que los ciudadanos día a día se están empapando más sobre el contenido de la Carta Magna.
martes, 28 de abril de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
Barack Obama es una imagen
Un político es una imagen. La historia política de la humanidad está llena de políticos buenos con mala imagen y de políticos malos con buena imagen.
En el caso de Barack Obama tenemos a un político bueno con una imagen buena. Ahí estuvo su fortaleza, su riqueza, su carta de triunfo en la campaña electoral, y ahí estriba su fortaleza para naufragar en medio de esta aguda crisis y conseguir el respaldo y la solidaridad que necesita su gestión.
Gracias a esa buena imagen, sin ser rico, a Obama le sobró dinero para hacer la campaña electoral más costosa de todos los tiempos, una campaña financiada por el pueblo de los Estados Unidos.
Los electores percibieron a Obama como un tipo sincero. Su triunfo no fue fruto de la demagogia. Fue el candidato que presentó el diagnóstico más objetivo y real de la crisis que sacude a la sociedad norteamericana.
Demostró que de todos los candidatos en contienda, él era el que mejor conocía el enfermo. Por eso, de forma mayoritaria el electorado lo escogió como la cura. Ahora debemos esperar en qué proporción la medicina sanará a una economía que padece una enfermedad grave.
En Obama tenemos a un político inteligente y audaz que no sabe darse por vencido. Es de aquellos que cuando quieren algo no aceptan un no.
Barack Obama es un presidente que tiene bien identificado sus propósitos. Sabe lo que quiere, y tiene bien clara y definida las rutas que debe transitar para alcanzar la meta.
Está preparado para gobernar. Tiene una visión con sentido de misión.
Con estilo claro y sencillo expone las reformas que se deben realizar para que los Estados Unidos vuelva a ser una Nación más competitiva, con un futuro más promisorio y un nuevo pacto social.
En el caso de Barack Obama tenemos a un político bueno con una imagen buena. Ahí estuvo su fortaleza, su riqueza, su carta de triunfo en la campaña electoral, y ahí estriba su fortaleza para naufragar en medio de esta aguda crisis y conseguir el respaldo y la solidaridad que necesita su gestión.
Gracias a esa buena imagen, sin ser rico, a Obama le sobró dinero para hacer la campaña electoral más costosa de todos los tiempos, una campaña financiada por el pueblo de los Estados Unidos.
Los electores percibieron a Obama como un tipo sincero. Su triunfo no fue fruto de la demagogia. Fue el candidato que presentó el diagnóstico más objetivo y real de la crisis que sacude a la sociedad norteamericana.
Demostró que de todos los candidatos en contienda, él era el que mejor conocía el enfermo. Por eso, de forma mayoritaria el electorado lo escogió como la cura. Ahora debemos esperar en qué proporción la medicina sanará a una economía que padece una enfermedad grave.
En Obama tenemos a un político inteligente y audaz que no sabe darse por vencido. Es de aquellos que cuando quieren algo no aceptan un no.
Barack Obama es un presidente que tiene bien identificado sus propósitos. Sabe lo que quiere, y tiene bien clara y definida las rutas que debe transitar para alcanzar la meta.
Está preparado para gobernar. Tiene una visión con sentido de misión.
Con estilo claro y sencillo expone las reformas que se deben realizar para que los Estados Unidos vuelva a ser una Nación más competitiva, con un futuro más promisorio y un nuevo pacto social.
Deterioro de moral social conduce a pobreza sin esperanzas
El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que el deterioro de la moral social que padece la humanidad está conduciendo a la pobreza sin esperanzas. Adujo que la moral social del pueblo dominicano se ha deteriorado considerablemente en las últimas tres décadas.
El profesor universitario dijo que a diario, comunicadores y religiosos reaccionan alarmados ante escándalos públicos diciendo que el pueblo dominicano ha perdido la capacidad de asombro.
Expresó que la pérdida de la capacidad de asombro es consecuencia directa del resquebrajamiento de la moral social, ya que la búsqueda insaciable de riquezas ha conducido a que los antivalores del pasado se conviertan en los valores del presente.
El abogado y político hizo un llamado a la reflexión y la participación para cambiar las actitudes presentes y evitar que las mayorías de las personas sean embargadas por la pobreza sin esperanzas.
Adujo que el liderazgo nacional está en el deber de cambiar su forma de actuar, puesto que es normal que los ciudadanos escojan a sus líderes como paradigmas y modelos a seguir. “Cuando el comportamiento del liderazgo es desviado de la cultura y valores sanos, es de esperarse que se desvíe el comportamiento y la conducta de las mayorías, y eso es lo que está pasando precisamente en la humanidad.” Dijo el escritor y pensador político.
Un cambio de rumbo amerita de un cambio en la cultura. Es necesario asumir una conducta pública que enarbole la honradez, la solidaridad, el sacrificio, el trabajo, el esfuerzo.
Calificó como preocupante el hecho de que políticos, comunicadores y líderes sociales en vez de asumir un esfuerzo para el cambio de rumbo, opten por convertirse en promotores y vendedores del pesimismo y el fatalismo.
Dijo que la crisis de valores se ha debido fundamentalmente a que los pueblos aceptaron resignadamente una globalización basada únicamente en criterios económicos. Expresó que ahora es necesario actuar priorizando la dignidad, y promoviendo la cultura de la solidaridad para que los pueblos y las personas no caigan en una pobreza sin esperanzas.
Adujo que tanto desde las esferas de poder público y privado como desde la comunidad se debe promover la transformación del dramático cuadro de desigualdad e injusticia social, removiendo los obstáculos que limitan la igualdad y la libertad de las personas. Dijo que esa es la única vía para erradicar el vicio perverso de la reproducción de la pobreza a través de las generaciones.
El profesor universitario dijo que a diario, comunicadores y religiosos reaccionan alarmados ante escándalos públicos diciendo que el pueblo dominicano ha perdido la capacidad de asombro.
Expresó que la pérdida de la capacidad de asombro es consecuencia directa del resquebrajamiento de la moral social, ya que la búsqueda insaciable de riquezas ha conducido a que los antivalores del pasado se conviertan en los valores del presente.
El abogado y político hizo un llamado a la reflexión y la participación para cambiar las actitudes presentes y evitar que las mayorías de las personas sean embargadas por la pobreza sin esperanzas.
Adujo que el liderazgo nacional está en el deber de cambiar su forma de actuar, puesto que es normal que los ciudadanos escojan a sus líderes como paradigmas y modelos a seguir. “Cuando el comportamiento del liderazgo es desviado de la cultura y valores sanos, es de esperarse que se desvíe el comportamiento y la conducta de las mayorías, y eso es lo que está pasando precisamente en la humanidad.” Dijo el escritor y pensador político.
Un cambio de rumbo amerita de un cambio en la cultura. Es necesario asumir una conducta pública que enarbole la honradez, la solidaridad, el sacrificio, el trabajo, el esfuerzo.
Calificó como preocupante el hecho de que políticos, comunicadores y líderes sociales en vez de asumir un esfuerzo para el cambio de rumbo, opten por convertirse en promotores y vendedores del pesimismo y el fatalismo.
Dijo que la crisis de valores se ha debido fundamentalmente a que los pueblos aceptaron resignadamente una globalización basada únicamente en criterios económicos. Expresó que ahora es necesario actuar priorizando la dignidad, y promoviendo la cultura de la solidaridad para que los pueblos y las personas no caigan en una pobreza sin esperanzas.
Adujo que tanto desde las esferas de poder público y privado como desde la comunidad se debe promover la transformación del dramático cuadro de desigualdad e injusticia social, removiendo los obstáculos que limitan la igualdad y la libertad de las personas. Dijo que esa es la única vía para erradicar el vicio perverso de la reproducción de la pobreza a través de las generaciones.
sábado, 18 de abril de 2009
Politólogo califica como un teatro discusión sobre el aborto
El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que hasta el más niño de los televidentes pudo darse cuenta que el debate sobre el aborto producido en la Asamblea Revisora de la Constitución, no fue más que un puro teatro.
Expresó que legisladores que no saben rezar un Padre Nuestro; asambleístas que nunca han pisado la puerta de un templo, quisieron presentarse ante la ciudadanía como los enviados del cielo para detener un atentado o una trama en contra de la vida humana.
El profesor universitario dijo que muchas personas se rieron y hasta se burlaron de congresistas farsantes y fariseos, quienes hablaron cosas que no sienten, ni padecen, ignorando que estaban siendo vistos por la ciudadanía, y más aún, por los compueblanos que les conocen muy bien, y saben lo que predican y no predican, lo que hacen y no hacen.
El abogado y político expresó que muchos de esos sacrosantos asambleístas han pagado abortos por montones. “Con esas plegarias de simulación, mentiras y fantasías no ganarán nada. No confundirán a ciudadanos que les conocen por que la República Dominicana es un patio; no engañarán a Dios, pero tampoco engañarán a la Madre Santa Iglesia, que está siendo dirigida por personas sabias.” Subrayó.
Dijo que el debate de los asambleístas sobre el aborto pareció más bien un circo, donde todos estaban de acuerdo en lo mismo, pero debían actuar.
Expresó que todos los asambleístas sin excepción están de acuerdo con el principio elemental del derecho a la vida como lo consagra el artículo 30 del Proyecto de Reforma Constitucional sometido por el Presidente Leonel Fernández.
Dijo no entender el por qué no aprueban el artículo tal como y está, para que la ley adjetiva, sea el Código Penal u otra producida para tal caso, establezca las excepciones.
El profesor de derecho constitucional dijo esperar que en los debates pendientes, los asambleístas sean cautos, comedidos, coherentes y sabios. “Es conveniente que primero unifiquen criterios en los bloques.”
Calificó el proceso de discusión sobre la reforma constitucional como un acontecimiento trascendente para la historia democrática de la Nación. Pidió a los congresistas que no dañen esta brillante e irrepetible oportunidad, que no monten un espectáculo vergonzoso, que hablen con el corazón y con la verdad.
El escritor y político dijo que el momento amerita que se renuncie a la demagogia y politiquería barata.
Calificó como positivo el hecho de que los medios de comunicación estén transmitiendo los debates en vivo, con pelos y señales. “Este ejercicio servirá para que los ciudadanos evalúen al sistema político y a sus representantes, y determinen si vale la pena que muchas de estas personas continúen en el Congreso más allá del año venidero.”
A juicio del estudioso de la política, estamos adentrándonos a un nuevo capítulo de la historia democrática de la Nación. Precisó que nunca antes, un debate sobre la reforma constitucional había suscitado tanto interés como en el presente. “Precisamente, por que en el pasado no habíamos contado con una ciudadanía tan bien edificada, tan bien informada, y con el desarrollo tecnológico y mediático que tenemos hoy día.”
Expresó su esperanza en que los asambleístas adquieran consciencia plena de la responsabilidad que la historia coloca en sus manos, y que en los debates pendientes, sean más cuidadosos, para que no caigan en simulación, en hablar por hablar, en exposición repetitiva y vaga, como sucedió en la discusión sobre el aborto.
Expresó que legisladores que no saben rezar un Padre Nuestro; asambleístas que nunca han pisado la puerta de un templo, quisieron presentarse ante la ciudadanía como los enviados del cielo para detener un atentado o una trama en contra de la vida humana.
El profesor universitario dijo que muchas personas se rieron y hasta se burlaron de congresistas farsantes y fariseos, quienes hablaron cosas que no sienten, ni padecen, ignorando que estaban siendo vistos por la ciudadanía, y más aún, por los compueblanos que les conocen muy bien, y saben lo que predican y no predican, lo que hacen y no hacen.
El abogado y político expresó que muchos de esos sacrosantos asambleístas han pagado abortos por montones. “Con esas plegarias de simulación, mentiras y fantasías no ganarán nada. No confundirán a ciudadanos que les conocen por que la República Dominicana es un patio; no engañarán a Dios, pero tampoco engañarán a la Madre Santa Iglesia, que está siendo dirigida por personas sabias.” Subrayó.
Dijo que el debate de los asambleístas sobre el aborto pareció más bien un circo, donde todos estaban de acuerdo en lo mismo, pero debían actuar.
Expresó que todos los asambleístas sin excepción están de acuerdo con el principio elemental del derecho a la vida como lo consagra el artículo 30 del Proyecto de Reforma Constitucional sometido por el Presidente Leonel Fernández.
Dijo no entender el por qué no aprueban el artículo tal como y está, para que la ley adjetiva, sea el Código Penal u otra producida para tal caso, establezca las excepciones.
El profesor de derecho constitucional dijo esperar que en los debates pendientes, los asambleístas sean cautos, comedidos, coherentes y sabios. “Es conveniente que primero unifiquen criterios en los bloques.”
Calificó el proceso de discusión sobre la reforma constitucional como un acontecimiento trascendente para la historia democrática de la Nación. Pidió a los congresistas que no dañen esta brillante e irrepetible oportunidad, que no monten un espectáculo vergonzoso, que hablen con el corazón y con la verdad.
El escritor y político dijo que el momento amerita que se renuncie a la demagogia y politiquería barata.
Calificó como positivo el hecho de que los medios de comunicación estén transmitiendo los debates en vivo, con pelos y señales. “Este ejercicio servirá para que los ciudadanos evalúen al sistema político y a sus representantes, y determinen si vale la pena que muchas de estas personas continúen en el Congreso más allá del año venidero.”
A juicio del estudioso de la política, estamos adentrándonos a un nuevo capítulo de la historia democrática de la Nación. Precisó que nunca antes, un debate sobre la reforma constitucional había suscitado tanto interés como en el presente. “Precisamente, por que en el pasado no habíamos contado con una ciudadanía tan bien edificada, tan bien informada, y con el desarrollo tecnológico y mediático que tenemos hoy día.”
Expresó su esperanza en que los asambleístas adquieran consciencia plena de la responsabilidad que la historia coloca en sus manos, y que en los debates pendientes, sean más cuidadosos, para que no caigan en simulación, en hablar por hablar, en exposición repetitiva y vaga, como sucedió en la discusión sobre el aborto.
miércoles, 8 de abril de 2009
Obama como respuesta a la crisis de credibilidad
Dudo que durante el transcurso del siglo XXI pueda repetirse otro acontecimiento de mayor trascendencia y significado histórico que el arribo a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica del afroamericano Barack Obama.
Diez años atrás, ninguna mente humana por visionaria que fuera se atrevería a pronosticar que hoy tendríamos a un hombre de raza negra dirigiendo a la nación más poderosa del mundo. Una visión de esa naturaleza solo era posible en la ficción que caracteriza al mundo del cine.
El arribo de Obama a la presidencia de los Estados Unidos se ha debido a dos razones fundamentales: Primero por que se produjo una crisis económica que estimuló cambios en la cultura política; y segundo, por que Obama encajaba dentro del perfil del candidato ideal que demandaba la sociedad norteamericana para hacer frente a los grandes retos y desafíos.
La guerra de Irak y los desaciertos económicos de la administración Bush hicieron que la política perdiera credibilidad.
La crisis de confianza en que cayó la política en los Estados Unidos creó una coyuntura favorable para que se produjera el fenómeno Obama.
¿Por qué un tipo que parece tan decente como tú se mete en algo tan sucio como la política?
A esa pregunta tuvo que responder Obama en varias ocasiones.
¿Cuántos millones de estadounidenses se harían la misma interrogante?
En la medida en que los ciudadanos norteamericanos fueron conociendo el pensamiento de Barack Obama, su vida y su obra, se dieron cuenta que este era el político ideal para encargarse de las riendas de la Nación en medio de una crisis aguda que había hecho que millones de familias perdieran sus empleos y sus viviendas.
Su origen mismo y su historia de vida, les aportaban herramientas para que su discurso político fuera distinto al de sus contendores.
Su presencia en la contienda política desde que fue tras la búsqueda de la candidatura presidencial del Partido Demócrata dividió al electorado norteamericano en dos bandos. En un bando estaba la clase política estadounidense responsable de la crisis económica y deterioro del sistema en su conjunto, y que incluye a republicanos y demócratas; y del otro lado estaba Barack Obama, el político sin ataduras y con la disposición de realizar las reformas y cambios necesarios para frenar el problema.
Durante toda la campaña electoral el discurso de Obama fue crítico, pero constructivo. Es una invitación al cambio, a la construcción de una mejor nación.
Diez años atrás, ninguna mente humana por visionaria que fuera se atrevería a pronosticar que hoy tendríamos a un hombre de raza negra dirigiendo a la nación más poderosa del mundo. Una visión de esa naturaleza solo era posible en la ficción que caracteriza al mundo del cine.
El arribo de Obama a la presidencia de los Estados Unidos se ha debido a dos razones fundamentales: Primero por que se produjo una crisis económica que estimuló cambios en la cultura política; y segundo, por que Obama encajaba dentro del perfil del candidato ideal que demandaba la sociedad norteamericana para hacer frente a los grandes retos y desafíos.
La guerra de Irak y los desaciertos económicos de la administración Bush hicieron que la política perdiera credibilidad.
La crisis de confianza en que cayó la política en los Estados Unidos creó una coyuntura favorable para que se produjera el fenómeno Obama.
¿Por qué un tipo que parece tan decente como tú se mete en algo tan sucio como la política?
A esa pregunta tuvo que responder Obama en varias ocasiones.
¿Cuántos millones de estadounidenses se harían la misma interrogante?
En la medida en que los ciudadanos norteamericanos fueron conociendo el pensamiento de Barack Obama, su vida y su obra, se dieron cuenta que este era el político ideal para encargarse de las riendas de la Nación en medio de una crisis aguda que había hecho que millones de familias perdieran sus empleos y sus viviendas.
Su origen mismo y su historia de vida, les aportaban herramientas para que su discurso político fuera distinto al de sus contendores.
Su presencia en la contienda política desde que fue tras la búsqueda de la candidatura presidencial del Partido Demócrata dividió al electorado norteamericano en dos bandos. En un bando estaba la clase política estadounidense responsable de la crisis económica y deterioro del sistema en su conjunto, y que incluye a republicanos y demócratas; y del otro lado estaba Barack Obama, el político sin ataduras y con la disposición de realizar las reformas y cambios necesarios para frenar el problema.
Durante toda la campaña electoral el discurso de Obama fue crítico, pero constructivo. Es una invitación al cambio, a la construcción de una mejor nación.
viernes, 3 de abril de 2009
Liderazgo político actúa con pobreza de visión en debate sobre reforma constituional
Santo Domingo.- El politólogo Belarminio Ramírez Morillo dijo que el liderazgo político dominicano está actuando con una visión muy limitada y pobre en el debate sobre la reforma a la Carta Magna.
El escritor y politólogo dijo que tenemos un liderazgo político que está perdido en el patio de su propia casa, y que no entienden que la sociedad dominicana y el mundo han cambiado.
El profesor de derecho constitucional lamentó que el liderazgo político y los comunicadores hayan desvirtuado el debate sobre la reforma constitucional orientando la discusión casi de manera exclusiva al tema de la reelección presidencial ignorando los aspectos más importantes y elementales del proyecto de reforma que el Presidente de la República depositó en el Congreso Nacional.
El abogado y político expresó que en las naciones desarrolladas la parte dogmática y filosófica es la más importante de una Constitución. Sin embargo, en el debate que se suscita a diario sobre la reforma constitucional, está ausente lo relacionado con la familia, la religión, las libertades públicas y derechos ciudadanos, en fin lo que tiene que ver con los principios y valores que nos identifican como pueblo.
Adujo que el Proyecto de Reforma Constitucional sugiere modificar sustancialmente la parte filosófica y dogmática de la Carta Magna, revalorizando el rol de la familia como principal célula de la sociedad, condenando la violencia intrafamiliar, consagrando la igualdad de género, y algo muy importante aún, ante la degradación social que vive la humanidad hoy día, reconfirmando que el matrimonio se fundamenta en la unión de un hombre con una mujer.
El escritor y politólogo dijo que la nueva Constitución debe expresar la realidad que vivimos y trazar las pautas para la sociedad que aspiramos a tener en el porvenir, y por tanto, debe incorporar una serie de prioridades universales que están ausentes en el texto constitucional vigente.
Expresó que las prioridades del Estado y de la sociedad de hoy difieren considerablemente de las prioridades del año 1966 cuando se produjo la constitución que nos rige. “En ese momento, se buscaba la transición de la dictadura a la democracia, del caos y la anarquía a la institucionalidad; y por tanto, la Constitución hacía más énfasis en los deberes ciudadanos que en los derechos y las libertades. Hoy es el escenario ha cambiado. El propósito elemental de la Constitución era la consagración de un Estado Moderno que garantizara el orden público.” Subrayó el abogado y político.
El profesor universitario dijo que la Constitución del presente debe tener una visión distinta, puesto que su norte debe ser el fortalecimiento del Estado de derecho, incorporando nuevos derechos y libertades ciudadanas, y sobre todo, incorporando las nuevas prioridades del Estado del era de la globalización.
Manifestó que en el momento que vivimos el derecho constitucional ha perdido supremacía frente al derecho internacional, y por tanto el texto constitucional debe ser adaptado a una serie de prioridades globales asumidas por todos los Estados y gobiernos.
Expresó que el fundamento de una Constitución del siglo XXI no es consagrar la dictadura de la ley, sino asumir las nuevas prioridades frente a los cambios que ha tenido la humanidad en las últimas décadas.
Dijo que las prioridades del momento son: Preservación del medio ambiente como estrategia para detener el calentamiento del planeta, fomentar el deporte para formar una juventud sana y contrarrestar la delincuencia, fortalecer la familia como célula elemental de la sociedad, fortalecer la educación bajo la visión de que la principal riqueza del presente y del futuro es el recurso humano, fortalecer la legitimidad del Estado incorporando conquistas que conduzcan al tránsito de democracia representativa a democracia participativa, fortalecer la institucionalidad del Estado en el sentido amplio, y sobre todo la Justicia, hecho que es fundamental para que una sociedad progrese en el mundo globalizado.
Calificó como una pena el hecho de que una propuesta de reforma integrar de la Carta Magna esté siendo manipulada y desvirtuada por políticos y comunicadores que han orientado el debate a elucubraciones y especulaciones sobre la reelección presidencial, ignorando los aspectos más importantes que contiene el Proyecto de Reforma Constitucional.
El escritor y politólogo dijo que tenemos un liderazgo político que está perdido en el patio de su propia casa, y que no entienden que la sociedad dominicana y el mundo han cambiado.
El profesor de derecho constitucional lamentó que el liderazgo político y los comunicadores hayan desvirtuado el debate sobre la reforma constitucional orientando la discusión casi de manera exclusiva al tema de la reelección presidencial ignorando los aspectos más importantes y elementales del proyecto de reforma que el Presidente de la República depositó en el Congreso Nacional.
El abogado y político expresó que en las naciones desarrolladas la parte dogmática y filosófica es la más importante de una Constitución. Sin embargo, en el debate que se suscita a diario sobre la reforma constitucional, está ausente lo relacionado con la familia, la religión, las libertades públicas y derechos ciudadanos, en fin lo que tiene que ver con los principios y valores que nos identifican como pueblo.
Adujo que el Proyecto de Reforma Constitucional sugiere modificar sustancialmente la parte filosófica y dogmática de la Carta Magna, revalorizando el rol de la familia como principal célula de la sociedad, condenando la violencia intrafamiliar, consagrando la igualdad de género, y algo muy importante aún, ante la degradación social que vive la humanidad hoy día, reconfirmando que el matrimonio se fundamenta en la unión de un hombre con una mujer.
El escritor y politólogo dijo que la nueva Constitución debe expresar la realidad que vivimos y trazar las pautas para la sociedad que aspiramos a tener en el porvenir, y por tanto, debe incorporar una serie de prioridades universales que están ausentes en el texto constitucional vigente.
Expresó que las prioridades del Estado y de la sociedad de hoy difieren considerablemente de las prioridades del año 1966 cuando se produjo la constitución que nos rige. “En ese momento, se buscaba la transición de la dictadura a la democracia, del caos y la anarquía a la institucionalidad; y por tanto, la Constitución hacía más énfasis en los deberes ciudadanos que en los derechos y las libertades. Hoy es el escenario ha cambiado. El propósito elemental de la Constitución era la consagración de un Estado Moderno que garantizara el orden público.” Subrayó el abogado y político.
El profesor universitario dijo que la Constitución del presente debe tener una visión distinta, puesto que su norte debe ser el fortalecimiento del Estado de derecho, incorporando nuevos derechos y libertades ciudadanas, y sobre todo, incorporando las nuevas prioridades del Estado del era de la globalización.
Manifestó que en el momento que vivimos el derecho constitucional ha perdido supremacía frente al derecho internacional, y por tanto el texto constitucional debe ser adaptado a una serie de prioridades globales asumidas por todos los Estados y gobiernos.
Expresó que el fundamento de una Constitución del siglo XXI no es consagrar la dictadura de la ley, sino asumir las nuevas prioridades frente a los cambios que ha tenido la humanidad en las últimas décadas.
Dijo que las prioridades del momento son: Preservación del medio ambiente como estrategia para detener el calentamiento del planeta, fomentar el deporte para formar una juventud sana y contrarrestar la delincuencia, fortalecer la familia como célula elemental de la sociedad, fortalecer la educación bajo la visión de que la principal riqueza del presente y del futuro es el recurso humano, fortalecer la legitimidad del Estado incorporando conquistas que conduzcan al tránsito de democracia representativa a democracia participativa, fortalecer la institucionalidad del Estado en el sentido amplio, y sobre todo la Justicia, hecho que es fundamental para que una sociedad progrese en el mundo globalizado.
Calificó como una pena el hecho de que una propuesta de reforma integrar de la Carta Magna esté siendo manipulada y desvirtuada por políticos y comunicadores que han orientado el debate a elucubraciones y especulaciones sobre la reelección presidencial, ignorando los aspectos más importantes que contiene el Proyecto de Reforma Constitucional.
jueves, 2 de abril de 2009
La percepción y el estímulo en la mercadotecnia política
Cuando estudiamos el comportamiento de la gente en política, debemos tener en cuanta no sólo los eventos generalmente aparentes de la política concreta, sino también, los eventos subyacentes y las importantes manifestaciones de la política simbólica.
Debemos buscar tras la fachada de la política, como a un proceso a través del cual, los recursos físicos son distribuidos entre una sociedad, para descubrir la dinámica psicológica individual que sostiene dicho proceso.
Comparto con Jarol B. Manheim la apreciación que la política es una educación auto-balanceada, con componentes tanto físicos como psicológicos y sólo cuando comprendemos la relación entre ambos, podemos aspirar a entender en su totalidad, la ecuación en sí misma.
La percepción significa la forma en que una persona entiende, ve o percibe un producto, un servicio o un candidato. Es un factor importante que influye en las decisiones publicitarias y comunicativas; por esto, se necesita saber cuáles son los dos factores que influyen en la selección y organización de los estímulos mercadológicos.
Entre la exposición o estímulo del producto y la percepción que este fije en la mente del elector transcurre un tiempo necesario para que este procese la información en su mente. De ahí la necesidad de que el mensaje político sea lo más claro posible a fin de que el elector pueda entenderlo sin mucho esfuerzo.
Es importante que el mensaje despierte el interés del oyente, de forma que quede atento y se decida mentalmente a interpretarlo y a retener dicha información.
Los principios de organización de las percepciones también tienen aplicaciones estratégicas. Los electores organizan la manera en que perciben a un candidato según el partido al que representa, la imagen del partido, el paquete de beneficios que presenta el candidato, su personalidad y apariencia ante el público, su experiencia política, entre otras.
El mercadólogo electoral debe conocer perfectamente la imagen que capta el elector, las asociaciones que el votante encuentra en su percepción, las necesidades más importantes que influyen en la forma en que vea al candidato, la influencia de los líderes de opinión, clase social y ambiente del trabajo que inciden en la forma en que percibe al candidato.
Todos estos factores y otros relacionados, es primordial conocerlos, pues permiten que el mercadólogo electoral desarrolle su estrategia de campaña de manera que coloque al candidato en el mercado donde los deseos, necesidades y percepciones de los electores le darán buena acogida, según los sondeos o encuestas que se hayan realizado. Además, esta información ayuda al mercadólogo electoral a manejar y controlar el trabajo del publicista y a comunicarlo con respecto a actividades de promoción política que estén realizando en favor del candidato.
Debemos buscar tras la fachada de la política, como a un proceso a través del cual, los recursos físicos son distribuidos entre una sociedad, para descubrir la dinámica psicológica individual que sostiene dicho proceso.
Comparto con Jarol B. Manheim la apreciación que la política es una educación auto-balanceada, con componentes tanto físicos como psicológicos y sólo cuando comprendemos la relación entre ambos, podemos aspirar a entender en su totalidad, la ecuación en sí misma.
La percepción significa la forma en que una persona entiende, ve o percibe un producto, un servicio o un candidato. Es un factor importante que influye en las decisiones publicitarias y comunicativas; por esto, se necesita saber cuáles son los dos factores que influyen en la selección y organización de los estímulos mercadológicos.
Entre la exposición o estímulo del producto y la percepción que este fije en la mente del elector transcurre un tiempo necesario para que este procese la información en su mente. De ahí la necesidad de que el mensaje político sea lo más claro posible a fin de que el elector pueda entenderlo sin mucho esfuerzo.
Es importante que el mensaje despierte el interés del oyente, de forma que quede atento y se decida mentalmente a interpretarlo y a retener dicha información.
Los principios de organización de las percepciones también tienen aplicaciones estratégicas. Los electores organizan la manera en que perciben a un candidato según el partido al que representa, la imagen del partido, el paquete de beneficios que presenta el candidato, su personalidad y apariencia ante el público, su experiencia política, entre otras.
El mercadólogo electoral debe conocer perfectamente la imagen que capta el elector, las asociaciones que el votante encuentra en su percepción, las necesidades más importantes que influyen en la forma en que vea al candidato, la influencia de los líderes de opinión, clase social y ambiente del trabajo que inciden en la forma en que percibe al candidato.
Todos estos factores y otros relacionados, es primordial conocerlos, pues permiten que el mercadólogo electoral desarrolle su estrategia de campaña de manera que coloque al candidato en el mercado donde los deseos, necesidades y percepciones de los electores le darán buena acogida, según los sondeos o encuestas que se hayan realizado. Además, esta información ayuda al mercadólogo electoral a manejar y controlar el trabajo del publicista y a comunicarlo con respecto a actividades de promoción política que estén realizando en favor del candidato.
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