Abogados, Politólogos & Consultores

-Asuntos Jurídicos en General
-Consultorías Políticas
-Diseño de Campañas Electorales
-Estudios de Opinión Pública

Dr. Belarminio Ramírez Morillo
Director General

Calle Pasteur No.102 (2da. Planta)
Esq. Casimiro de Moya, Gazcue,
Distrito Nacional, Rep. Dominicana

Teléfono: (809) 221-3758Email: ramirezmasoc@codetel.net.do
Visita: www.tainodigital.com.do
La enciclopedia del periodismo dominicano


jueves, 2 de agosto de 2007

Belarminio Ramírez dice la democracia depende del combate efectivo a la corrupción

Santo Domingo. El escritor y dirigente del Movimiento Dominicanos por el Cambio, Belarminio Ramírez Morillo, manifestó que la corrupción se ha convertido en un cáncer que circula por las venas de todos los estamentos de la sociedad dominicana, y “para combatirlo de forma efectiva se requiere de una acción combinada que conlleve sanción para quienes violan las leyes y educación preventiva para formar un ciudadano con la fortaleza moral necesaria para no sucumbir ante los estímulos en que esta se sustenta”.

El profesor universitario dijo que la cultura de la corrupción ha ganado mucho espacio en la sociedad dominicana en los últimos años, y para enfrentar ese mal de forma efectiva “es necesario que se implemente un plan preventivo en cuya ejecución participen diversos sectores de la vida nacional.” Sugiere que el tema de la prevención de la corrupción sea incorporado en los programas de educación básica y media, puesto que en esas etapas es cuando se forja el carácter y la personalidad del individuo.

El experto en marketing político manifestó que en los últimos estudios de opinión pública a penas el 6% de los ciudadanos y ciudadanas consideran que la corrupción es el principal problema de las familias y de la República.

A juicio del académico, esa baja puntuación es interpretada por actores políticos y empresariales que han triunfado gracias a la vigencia del clientelismo, la corrupción y la impunidad, como un indicador de que a los dominicanos y dominicanas muy poco le importa la conducta del liderazgo político y social.

El politólogo adujo que en base a esos resultados, “dirigentes políticos han sustentado la teoría de que lo que importa es tener mucho dinero disponible para gastarlo en la actividad política, sin importar el origen de los mismos, puesto que el dinero se traduce en poder político”. Adujo que en ese concepto es que los apóstoles del clientelismo, la corrupción y la impunidad sustentan la “filosofía de la corrupción en la política vernácula dominicana”.

Dijo que es urgente la definición de una estrategia y ejecución de un plan para detener el auge creciente de la corrupción y evitar que las malas prácticas y violaciones a las normas legales establecidas sean percibidas como la regla.

Se mostró preocupado ante el hecho de que son los religiosos y escasas instituciones de la sociedad civil quienes permanentemente viven alertando a la ciudadanía sobre el peligro que representa la corrupción para el sistema democrático y la convivencia civilizada.

Expresó que es urgente edificar a la ciudadanía para que entiendan que la corrupción es la principal causa de la pobreza, de la alta deuda externa, del desempleo, de la precariedad de la justicia, la educación y la salud, y sobre todo, del atraso y las precariedades en que vive el pueblo dominicano.

El abogado y político manifestó que es urgente que el Presidente Leonel Fernández mande una señal clara y precisa “de que tiene una voluntad de hierro” para castigar y frenar la corrupción administrativa en las instituciones del Estado.

Calificó como lamentable el hecho de que el Partido de la Liberación Dominicana, organización fundada por uno de los referentes y paradigmas de la ética pública en América, el profesor Juan Bosch, se haya caracterizado por producir gobiernos que manifiestan poco interés en el castigo y persecución a la corrupción administrativa.

El politólogo dijo que el precario desempeño del gobierno peledeista en el combate a la corrupción está generando frustración, pesimismo y decepción en importantes segmentos de la población. Dijo que esa actitud se traducirá en pérdida de legitimidad del sistema democrático.

Enfatizó “en que por el bien de la democracia, es al Presidente Leonel Fernández a quien le compete encabezar la jornada cívica en contra de la corrupción, debido a que en un sistema presidencialista como el nuestro, donde el Presidente de la República es especie de un Dios terrenal, el comportamiento y la conducta del gobernante irradia y contribuye en gran parte al comportamiento y conducta de los funcionarios que le rodean.

Belarminio Ramírez dijo no entender por ¿cuáles razones el primer mandatario de la nación ha sido tan tolerable con funcionarios públicos que han llegado inclusive al extremo de desafiar su autoridad negándose a depositar en los tiempos requeridos las declaraciones juradas de sus bienes.”

El escritor y político dijo que “si queremos preservar la democracia como sistema político estamos en el deber de detener el cáncer de la corrupción ahora, puesto que dentro de poco será muy tarde.”

No hay comentarios: