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Dr. Belarminio Ramírez Morillo
Director General

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La enciclopedia del periodismo dominicano


jueves, 5 de agosto de 2010

Leonel: Un liderazgo visionario

POR BELARMINIO RAMIREZ MORILLO*


Dudo que en América Latina exista otro gobernante que tenga una visión de futuro tan objetiva y cierta como la del presidente Leonel Fernández. Todos los líderes saben dónde estamos, pero son muy pocos, dentro de los cuales se encuentra el presidente Fernández, que saben hacia dónde vamos. En su primer gobierno, el Presidente Leonel Fernández fue víctima del chantaje de la partidocracia. Fue muy difícil para el Partido de la Liberación Dominicana gobernar con apenas un senador y unos cuantos diputados. Todas las iniciativas de leyes del Poder Ejecutivo debieron ser negociadas con los partidos de oposición.

El Presidente Fernández lidera con el ejemplo y transmite una visión de futuro con una intención clara y posible. John P. Kotter en su estudio titulado Provocar cambios (2009, p.99) plantea que “para ser eficaces y guiar el proceso de toma de decisiones, las visiones de futuro deben ser acotadas pero también flexibles: acomodar las iniciativas individuales y las circunstancias cambiantes.”

Como no tenia Congreso, el presidente Fernández activó la organización social y creó un órgano enlace entre el gobierno y la sociedad civil organizada que recibió el nombre de Oficina del Diálogo Nacional. Fue una actitud inteligente, puesto que era necesario incrementar los niveles de legitimidad del gobierno y de sus actuaciones.

El mayor aliado de Leonel Fernández en el camino que se había propuesto recorrer era su gran confianza en sí mismo. Estaba convencido de que las virtudes de la integridad, la iniciativa, la decencia, la dedicación, la entereza, la humildad, que había asimilado en su vida, eran precisamente los remedios para los males que afligían a la República Dominicana. Estuvo claro en que el bienestar de la Nación iba a depender mucho de su visión, y su visión no podía ser una perspectiva extraña de lo que él era, y de lo que había sido su vida.

Leonel Fernández es presidente del principal partido de la nación (PLD), y a la vez, en las elecciones del 2008 fue postulado por catorce partidos, pero él se mueve más allá de los partidos, procura siempre crear escenarios de discusión de los temas de interés nacional donde participen empresarios, iglesias, sindicalistas, universidades y todo el abanico de instituciones de la sociedad civil.

Es visionario, tiene un diagnóstico del futuro que aspira a construir. A esa visión le da un sentido de misión, tiene propósitos, tiene una razón de ser que va mucho más allá del simple deseo de ser gobernante. La misión como plantea Peter M. Senge, en su análisis titulado Práctica de la innovación (2009, p.79), “suministra una orientación, no un detalle de logros. Define una dirección, no un destino. Dice a los miembros de una organización por qué trabajan juntos y cómo intentan contribuir en el mundo. Sin un sentido de misión no hay fundamento para establecer por qué algunos resultados son más importantes que otros.”

Leonel Fernández ha identificado los desafíos cruciales de la economía, del sistema político y de la sociedad dominicana en su conjunto. En todas las esferas del Estado ha motorizado un proceso continuo de cambio en múltiples facetas. La extraordinaria obra de gobierno que ejecuta y los cambios estructurales e institucionales que ha promovido, muchos de los cuales están consagrados en la nueva constitución, son una señal obvia de que él tiene una visión, un plan, un propósito, que no necesariamente es conocido y compartido por su partido político y por las mayorías de sus funcionarios. El Presidente Fernández sabe con precisión hacia donde se dirige la Nación, pero ni el PLD, ni las mayorías de los funcionarios de su gobierno pueden asimilar con profundidad su pensamiento y moverse al ritmo de su velocidad conceptual.

El líder para ser eficaz debe mirar mucho más allá de las paredes de su empresa y de su organización. Deben entender el hoy y visualizar el mañana y el pasado mañana. Fernández está totalmente consciente del impacto que tendrá en el sistema político la creación de una serie de instituciones como el Plebiscito, el Referéndum, el Tribunal Constitucional, el Tribunal Superior Electoral, el Tribunal Administrativo, el Consejo del Poder Judicial, el Defensor del Pueblo, el Presupuesto Participativo y el Consejo Económico y Social, entre otros. Solo hay que leer su libro El nuevo paradigma, escudriñar sus discursos y sus ponencias en la Fundación Global Democracia y Desarrollo, para conocer lo que hay en su interior.

Leonel Fernández sabe muy bien que este proceso por él estimulado conducirá a una concertación entre la partidocracia y la sociedad civil, a un real y verdadero tránsito de la democracia representativa a la democracia participativa, donde el liderazgo necesariamente deberá ser incluyente, portador de habilidades y destrezas para organizar social y comunitariamente a los ciudadanos, y luego activarlos y movilizarlos para que sean agentes activos en la gobernabilidad y búsqueda de solución a los problemas de las comunidades. Ahí nos encaminamos desde el momento en que todas estas instituciones incorporadas a la Carta Magna en la reforma del 26 de enero del 2010 entren en vigencia.

Cuando se estudia el pensamiento de Leonel Fernández, es fácil percibir su estilo de líder educador interesado en edificar a los ciudadanos en el enfoque de que los problemas de la sociedad, sin importar su dimensión y gravedad, pueden ser solucionados por el conjunto social. Es una persona mentalmente activa. Lector agudo de literaturas recientes, lo que le mantiene actualizado. Se dice de Balaguer que descansaba de las jornadas cotidianas de dirigir el Estado, leyendo en su biblioteca, y la verdad es que Leonel Fernández, parece que se relaja y renueva sus energías participando en los foros que se llevan a cabo en FUNGLODE. Los verdaderos liderazgos tienden a tener comportamientos extraños, esto los hace diferentes al resto del conglomerado humano, y por tanto, son más admirados.

Posiblemente, la Constitucion del 2010 sea el logro más significativo y trascendente del liderazgo político en el siglo XXI dominicano, y cuando este acontecimiento sea validado por el tribunal de la historia en su justa dimensión, el nombre del presidente Leonel Fernández será colocado en un pedestal, puesto que sin duda alguna, el gobernante fue su principal arquitecto. Arribar a ese producto normativo de forma consensuada, sin que fuera ni siquiera necesaria la mediación de la Iglesia Católica para lograr que los dos principales líderes políticos de la nación –Leonel Fernández y Miguel Vargas Maldonado- pactaran los puntos que tenían empantanado el proceso, es un mensaje de madurez política que no había mandado el liderazgo dominicano, nunca antes, en el pasado histórico.

Cuando el liderazgo es impulsado por una misión, difícilmente se detiene, puesto que como aduce Peter M. Senge (2009, p.80) “la piedra angular de un genuino sistema democrático de gobierno no es el voto u otro mecanismo singular: es la creencia en que el poder, en último término, surge de las ideas, no de la gente. Basarse en una misión es ser genuinamente democrático, es decir, dar más importancia a la misión que al jefe, a lo que muchas organizaciones cumplen… Basarse en una misión, en una escala de valores, es defender parámetros de excelencia con que se puede compulsar la conducta de cualquiera. Además, el vocablo misión es intrínsecamente impreciso y abstracto. Es mucho más fácil tomar decisiones apoyándose en números, hábitos o emociones no analizadas. Basarse en una misión obliga a pensar sin tregua.”

El Presidente Fernández ha sido un educador del pueblo dominicano. Es el político dominicano más recurrente en utilizar la palabra futuro. “Llegó el momento de que todos los dominicanos y dominicanos sean arquitectos de su propio destino”. Esa es una frase de fuerte y profunda dimensión. Es un constructor de sueños, consciente que sólo triunfa quien aspira a triunfar. Estimula los sueños en el conocimiento, en el deporte, en el arte. Por eso premia a los más sobresalientes y meritorios.

El presidente Fernández acuñó las palabras “cambio” y “futuro” como elementos centrales de su discurso. Howard Gardner y Emma Laskin, en su obra extraordinaria Mentes Lideres –Una anatomía del liderazgo-, (1998, p.376) puntualizan, que “un líder debe tener una historia o mensaje central. En un grupo amplio y heterogéneo, es más probable que la historia sea eficaz si puede interpelar directamente a la mente no formada: la mente que se desarrolla de forma natural en los primeros años de vida de los niños sin la necesidad de educación formal. Las historias deben abordar el sentido de identidad individual y grupal, “nosotros” y “ellos”, aunque dicho sentido en realidad puede quedar ampliado o restringido por la historia. No solo deben ofrecer antecedentes, sino que deben ayudar a los miembros del grupo a construir futuras opciones.”

Cuando analizo las ejecutorias del gobierno que preside Leonel Fernández, percibo un objetivo directo en su accionar de mandar un mensaje claro de cambio, no solo a los jóvenes, sino también a los niños. En el 2004, Fernández comenzó a cosechar lo que sembró en el periodo 1996-2000, y en períodos futuros cosechará lo que está sembrando en los niños del presente. Para que su visión sea más completa, el Despacho de la Primera Dama, bajo las orientaciones precisas de la doctora Margarita Cedeño de Fernández, ha logrado colocar en las mentes de los dominicanos un mensaje que procura construir un mejor porvenir apoyado en los valores de la familia.

Senge (2009, p.88) subraya que considerados en conjunto, misión, visión y evaluación generan una ecología, unas relaciones fundamentales que constituyen el cimiento del liderazgo real. Estas herramientas permiten que las personas, sin que importe su titulo ayuden a modelar el futuro. Barack Obama en su obra La audacia de la esperanza (2007, p.158) puntualiza que lo que nos impide dar forma a ese futuro no es la falta de ideas, sino la falta de compromiso nacional para adoptar los difíciles pasos que hay que dar.

El Presidente Fernández ha tenido la suerte de percibir los buenos resultados de su visión. Su visión ha sido efectiva tanto en lo político como en lo económico. Sus triunfos electorales y los altos niveles de agrado que tiene como liderazgo se deben fundamentalmente a que las familias viven mejor. El Estado Social de Derecho ha traído justicia social. Cuando se evalúan los alcances de los programas de asistencia social: Solidaridad, Desayuno Escolar, bono gas, comunidad digna, entre otros, se colige que millones de familias pobres que 20 años atrás no recibían prácticamente nada del Estado, ahora están siendo asistidos mensualmente. John P. Kotter (2009, p.101) aduce que la mayoría de los lideres invierte enormes talentos, energías y preocupación en su esfuerzo por cambiar, pero pocos ven los resultados que esperaron.

El siglo XXI es para líderes visionarios, debido a que los pueblos y el mundo van cambiando a una velocidad rápida. Hemos salido de los ciclos estáticos que vivió la humanidad en el pasado. Las nuevas tecnologías han inducido celeridad en todo, comenzando por el conocimiento. Algunos alumnos me dicen: “Profesor como que Obama y Leonel Fernández se parecen.” Yo le contesto: “Como se parecían Franklin Delano Roosevelt, Charles de Gaulle, Winston Churchill y Konrad Adenauer.” Esto es así, puesto que cada estadio de la historia demanda de un liderazgo con ciertas particularidades. Observé detenidamente las imágenes del encuentro entre Barack Obama y Leonel Fernández sostenido en el mes de Julio del 2010 en la Casa Blanca en Washington. Ambos aparecen relajados, conversando dinámicamente e inclusive riendo hasta más no poder. A simple vista se percibe que estos personajes hacen buena química.

Es verdad que existe un parecido entre Barack Obama y Leonel Fernández, pero este parecido no es sencillamente de imagen física o de color, que es lo que la mayoría pueden percibir. El parecido es de visión. Ambos líderes han puesto su mirada en el futuro y se han trazado como propósitos guiar a sus pueblos hacia metas específicas.

El liderazgo del pasado, a grandes rasgos, era conservador. Su mística fundamental era preservar el orden público, garantizar el statu quo. Pretender ser muy visionario y dar señales de querer cambiarlo todo de la noche a la mañana, le costó su carrera a muchos líderes de cualidades extraordinarias. El liderazgo del presente tiene que viajar mentalmente a la velocidad de un rayo, porque el mundo está cambiando muy rápido. En términos tecnológicos de 1980 hasta la fecha se ha avanzado más que todo lo logrado desde el origen del hombre hasta ese entonces.

En un memorable discurso pronunciado en Springfield, Illinois, el 10 de febrero del 2007, en momentos en que la economía de los Estados Unidos se caía a pedazos y la población se ahogaba en la desesperación y la incertidumbre, Obama dijo:

“Si os unís a mí en esta aventura improbable, si sentís que os llama el destino y veis, como yo veo, extenderse ante vosotros un futuro de posibilidades sin límite; si sentís como yo siento, que ahora ha llegado el momento de sacudirnos la inercia, de hacernos del miedo y de cumplir la obligación que debemos a las generaciones pasadas y futuras, entonces estoy listo para aceptar la causa, caminar con vosotros y trabajar con vosotros. Juntos, empezando hoy mismo, finalizaremos el trabajo y marcaremos el comienzo de un nuevo nacimiento de libertad en esta Tierra…”

El 30 de agosto del 2003, momentos en que la República Dominicana vivía una crisis económica sin precedentes, en su discurso de proclamación como candidato presidencial del PLD, Leonel Fernández dijo:

“Compañeras y Compañeros, el pueblo dominicano puede mirar hacia el futuro con esperanza y optimismo, porque en toda la historia nacional no ha habido un solo momento en que nuestro pueblo no haya podido superar sus adversidades y colocarse por encima de sus infortunios. No ha habido un solo momento en más de ciento cincuenta años de vida republicana, un solo instante, en que no hayamos vencido nuestras desgracias y sofocado nuestras calamidades.

La crisis actual que estamos padeciendo, también será superada. Será superada con la inteligencia, el trabajo y la perseverancia del pueblo dominicano. Pero además, con la visión, el sacrificio, la prudencia y la experiencia que ya tienen en el arte de gobernar muchos hombres y mujeres de la República Dominicana.”

El triunfo de Barack Obama y de Leonel Fernández no es el resultado de una casualidad histórica. Han triunfado porque ellos encarnan el perfil del liderazgo que demandan los tiempos actuales. Estos liderazgos dividen las historias de sus respectivas naciones en un antes y un después. Ambos sin proponérselo pondrán en retiro a una camada de políticos que venían preparándose para Presidentes, pero que ahora no tendrán espacio. Las gentes no pondrán las miradas en ellos, porque en un abrir y cerrar de ojos se han vuelto obsoletos.

Dudo que en América Latina exista otro gobernante que tenga una visión de futuro tan objetiva y cierta como la del presidente Leonel Fernández. Esto hay que decirlo aunque muchas personas sufran y le duela, a pesar de que se benefician del desempeño eficaz de su liderazgo. Quien tenga alguna duda al respecto, solo tiene que escuchar la conferencia que dictó en la Universidad de la Habana, Cuba, en Julio del 2010, donde hizo una conceptualización magistral sobre la revolución del futuro, sobre el nuevo orden sociopolítico y económico que resurgirá como resultado de la crisis financiera global que se agudizo a partir del 2007. Todos los líderes del Continente saben dónde estamos, pero son muy pocos, dentro de los cuales se encuentra el presidente Fernández, que saben, hacia dónde vamos. Obama y Leonel representan paradigmas de liderazgos. Son líderes del presente que ejecutan la misión de ser arquitectos del futuro. Están locos quienes piensan que este pueblo volverá a poner la mirada en Hipólito Mejía después de estas fructíferas gestiones del presidente Fernández. Es como pensar que Bush (hijo) volverá a la presidencia de los Estados Unidos. ¿En que cabeza puede caber eso?


*EL AUTOR es escritor, abogado, politólogo y profesor universitario

martes, 1 de junio de 2010

Leonel Fernández ha sido un factor determinante en triunfos del PLD

Santo Domingo. El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que el presidente Leonel Fernández Reyna ha sido un factor determinante en los triunfos alcanzados por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en las últimas cuatro elecciones.

El profesor universitario subrayó que aunque muchos no quieran admitirlo, “Leonel Fernández es el único líder político del ciclo del post caudillismo ilustrado que ha logrado encantar a los electores.” Puso como ejemplo que en la pasada campaña electoral las multitudes se amontonaban en los lugares por donde pasaría el Presidente Leonel Fernández, y una vez lo saludaban, se desplazaban.

Dijo que esa reacción es una prueba fehaciente de que el gobernante es el principal atractivo y motivo por el cual los Peledeista se movilizaron en la pasada campaña electoral. Considera que “los legisladores y alcaldes electos en la boleta del PLD deben saber interpretar las razones de sus victorias”.

Adujo que los peledeistas que se movilizaron en las actividades de masas en el pasado proceso electoral lo hicieron atraídos más por el carisma y la presencia de su líder Leonel Fernández, que por los atributos de los candidatos locales.

Expresó que los resultados de las últimas dos elecciones ratifican que Leonel Fernández sigue en la etapa del crecimiento político, “todavía no ha llegado al ciclo del degaste y la senectud que por lo regular genera el desempeño del poder, y esto tiene muy preocupado al liderazgo que aspira a sucederle tanto dentro como fuera de su partido”. Subrayó.

Calificó como preocupante la denuncia de que habían utilizado la casa del Presidente Leonel Fernández para repartir fundas de alimentos. Adujo que Leonel Fernández tiene una imagen que debe ser celosamente cuidada, “pero que desgraciadamente alrededor de los lideres cuando están en el poder, se atrincheran personas con mentes estrechas, carentes de visión y sentido histórico, quienes pretendiendo ayudar, asumen comportamientos que terminan haciendo daño a la imagen de los lideres.”

El abogado y escritor consideró que a pesar de las cuatro derrotas que ha recibido el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), sigue siendo una organización poderosa, pero tiene en su contra el hecho de que carece de un líder admirado, unificador y encantador de las masas que pueda desafiar a Leonel Fernández, presidente y líder del PLD.

Dijo que el argumento que utilizan algunos dirigentes y analistas del PRD de que ese partido salió fortalecido en las elecciones del 2010 porque sacó más diputados y alcaldes que en el 2006 no es correcto.

Adujo que “lo que sucede es que en el 2006 el PRD sacó una considerable cantidad de diputados y alcaldes que fueron adjudicados al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), debido a la alianza rosada”, pero ahora como acudió sólo, esas curules fueron para los candidatos de su partido.”

El politólogo y experto electoral puso como ejemplo los casos de las provincias Elías Pina, Bahoruco y la Circunscripción No.2 de La Vega, donde los diputados electos en la boleta de la alianza rosada en el 2006 fueron para el PRSC, mientras ahora, en el 2010, el PRD sacó un diputado en cada una de esas demarcaciones, con la diferencia de que al concurrir solo, los ganadores son perredeistas.

Ratificó su percepción de que la derrota sufrida por el PRD no se debió a una estrategia fallida ni al pésimo desempeño de sus autoridades como argumentan varios dirigentes de esa organización política.

Dijo que “el PRD perdió porque tiene una serie de debilidades fruto de su pasado histórico, como fueron su acercamiento a Balaguer después de la muerte de Peña Gómez, la aprobación de la reelección presidencial y la imagen consumada de una organización caótica”.

Manifestó que el hecho de que algunos directivos del PRD estén buscando de manera equivocada las razones de su derrota, se debe en parte la ausencia de un estudio racional sobre el comportamiento de los partidos y los lideres.

Adujo que en el ambiente se percibe la ausencia de una intelectualidad que cumpla con la misión de analizar los procesos históricos para arrojar luces a los actores políticos. “Tenemos una clase intelectual que en sus mayorías no dicen lo que piensan ni lo que perciben de los hechos políticos, porque han optado por llevarse bien con todos los políticos, por no disgustarlo con sus reflexiones, con el objetivo de alcanzar tratos privilegiados en todos los gobiernos”.

Expresó que los reformistas lograron su propósito al conseguir más del cinco por ciento de los sufragios, lo que le permite volver a recibir la misma cantidad de recursos del financiamiento público que el PLD y el PRD, “pero entiende que esa organización política pereció”.

El politólogo y abogado Belarminio Ramírez Morillo fue entrevistado en el programa Sondeo que producen Encarnación Pimentel y Danilo Clime, que se transmite por Televida, canal 41.

domingo, 23 de mayo de 2010

Politólogo dice la ira y el odio está carcomiendo al PRD y constituyen principal causa de su derrota

SANTO DOMINGO.- El politólogo Belarminio Ramírez Morillo instó a los partidos políticos a que evalúen las causas de sus victorias y sus derrotas en el pasado proceso electoral en cada una de las provincias y municipios del país.

El profesor universitario adujo que en la política dominicana lo que prospera es una cultura de “buscar culpables” y “pedir las cabezas de los directivos de los partidos que pierden”, pero no evalúan los resultados con los criterios técnicos que sugieren las Ciencias Sociales que permiten determinar con precisión las reales causas de las victorias y las derrotas, para el diseño de los planes de acción en el futuro.

Expresó que cuando los partidos eran ideológicos y de cuadros, el método efectivo para evaluar los resultados de los procesos electorales y diseñar los planes de acción de cara al futuro eran los Congresos, pero ahora, convocar a ese tipo de eventos como sugieren algunos directivos del PRD que han reaccionado con enfado por los pésimos resultados que obtuvieron en las urnas el pasado 16 de mayo, más que ayudarle a encontrar las causas de la derrota, avivaría aún más la crisis y las contradicciones internas que proliferan en esa organización política.

Dijo que los métodos efectivos para evaluar los procesos electorales, y sobre todo, el desempeño de los partidos políticos y candidatos, son los métodos de investigación cuantitativos (sondeos) y cualitativos (grupos focales y entrevistas profundas), los cuales permiten identificar los motivos por los cuales los electores se acercan o se alejan de una oferta electoral.

El politólogo manifestó que “La clave de la investigación radica en determinar si quiénes se fueron de un partido lo hicieron como una reacción coyuntural por un disgusto determinado, o si por el contrario, actuaron de forma racional con la determinación de no volver jamás a esa entidad política”.

Dijo que los resultados de las pasadas elecciones implican un gran reto para el PLD, puesto que dispondrá de una mayoría congresional que les permitirá ejecutar sus planes y convertir en leyes sus iniciativas, independientemente del rol que asuma la oposición.

Precisó que “el PLD tendrá que saber utilizar el poder que el pueblo les ha delegado, ya que si no lo utiliza correctamente podría ser castigado en el futuro y no podrá utilizar la excusa de que dejó de hacer las cosas porque la oposición se lo impidió”.

Empero, “el PRD tiene un gran desafió, puesto que sino hace los correctivos necesarios de rediseño interno, de mejoría de imagen y de conseguir una identidad temática, la entidad podría entrar en un proceso vegetativo como el transitado por el PRSC a partir del 1996”.

Adujo que la situación se torna más complicada aún para el PRD, debido a que están buscando las causas de la derrota en los hechos equivocados. “La derrota del PRD el pasado 16 de mayo no se debe a una falla de su dirección, es el resultado del comportamiento histórico de ese partido y de graves errores cometidos en al pasado.” Puntualizó.

El politólogo recordó que el PRD surgió en 1939 para hacer oposición a la tiranía de Trujillo y ser un abanderado de la democracia y de la realización de los cambios sociales, políticos y económicos de la sociedad dominicana. “Muerto Trujillo, entonces el PRD escogió a Joaquín Balaguer como su adversario político, a quien enfrentaron en nueve (9) elecciones.”

El profesor universitario dijo que el antibalaguerismo les permitió al PRD convertirse en la organización aglutinadora de todas las fuerzas liberales de la Nación, puesto que al momento de concurrir a unas elecciones, hasta los comunistas más extremos preferían al PRD antes que a Balaguer.

Subrayó que entre 1986 y 1996 Balaguer hizo un gobierno distinto al de los 12 años en torno al respeto a las libertades públicas y los derechos ciudadanos, y con ese cambio de estilo de gobierno, el caudillo reformista le mató el discurso al PRD. “A partir de entonces, Balaguer construyó una imagen de un gobierno tan demócrata como los gobiernos perredeistas de Guzmán y Jorge Blanco”.

Precisó que el líder del PRD, José Francisco Peña Gómez entendió el hecho político, y aunque siguió con Balaguer como adversario “puso en marcha un proceso renovador del PRD, diversificando y mejorando la calidad del liderazgo de la organización, logrando atraer a intelectuales, empresarios, lideres religiosos, comunitarios y gremiales para colocarlos en los órganos de dirección del partido, y a la vez postularlos en las elecciones congresionales y municipales. Por eso el PRD, de un lejano tercer lugar que estaba en el 1990, rápidamente retomó su liderazgo, compitiendo de manera reñida en 1994 y 1996, y en las elecciones congresionales y municipales del 1998 obtuvo un triunfo aplastante que sirvió de antesala para que ganaran las elecciones presidenciales del 2000.”

El politólogo y estudioso de los procesos electorales expresó que después del fallecimiento de Peña Gómez, el nuevo líder de ese partido, ingeniero Hipólito Mejía diseñó una estrategia para conseguir el respaldo de sectores ligados a Balaguer, y ganar las elecciones del 2000. “La estrategia de Hipólito funcionó, pero tuvo un costo muy alto para el PRD, el cuál ellos ignoran, y por tanto no lo analizan”.

Manifestó que “los perredeistas en su afán por llegar al poder, de la noche a la mañana, y sin darle una explicación racional a sus militantes, mataron las ideas que habían enarbolados a lo largo de la historia, y llegaron tan lejos que unos cuantos meses después de muerto Peña Gómez, todos los legisladores del PRD levantaron sus manos en el Congreso Nacional para proclamar a Joaquín Balaguer, aún en vida, como Padre de la Democracia Dominicana”.

Adujo que con esa actitud, “los directivos del PRD le mandaron el mensaje a las presentes y futuras generaciones, de que fue un error todo lo que dijeron e hicieron en contra de Balaguer desde la muerte de Trujillo hasta el 2000. Por tanto, aunque el PRD ganó las elecciones presidenciales, porque biológicamente Balaguer no podía ganar ni gobernar, le mató a su militancia el espíritu del antibalaguerismo, el relato orgulloso que hacían los perredeistas de las una y mil batallas, de sus sacrificios y luchas”.

Belarminio Ramírez citó como una de las causas del desgaste que padece el PRD, el hecho se quedó sin discurso, sin argumentos creíbles, “ya que conjuntamente con el antibalaguerismo, el otro tema fuerte en la identidad conceptual del PRD era el antireeleccionismo, el cuál sepultaron torpemente en el 2002 para postular en el 2004 a un presidente con una desaprobación de un 70 por ciento del electorado”.

Expresó que los partidos como los seres humanos transitan un proceso biológico, y pasan por varias etapas: nacimiento, adolescencia, crecimiento, madurez, reproducción senectud y muerte.

Considera que el PLD tiene una gran ventaja sobre el PRD, y el hecho se reflejó en las pasadas elecciones, debido a que es un partido más joven, que surgió como partido de cuadros y desde el poder se convirtió en una maquinaria electoral, pero en su manejo operativo ha logrado construir una imagen de más madurez, eficacia y disciplina que su oponente.

Adujo que la estrategia de la direccion del PRD en el pasado proceso electoral fue correcta, puesto que intentaron cambiarle el rostro a la organización y construir una imagen de una organización madura y sensata, comprometida con el sistema democratico y coparticipe de la búsqueda de solución a los problemas nacionales.

Entiende que el PRD perdió “no porque su estrategia fuera mala y porque sus directivos no hicieran bien el trabajo. El PRD perdió en parte porque su oponente es un partido superior, con mejor estrategia y con un líder –el presidente Leonel Fernández- que cuando entra en el terreno fácilmente pone el escenario a favor de su organización”.

Otro hecho, que a juicio del politólogo ha gravitado en contra del PRD en los últimos dos procesos electorales, es que esa organización, después de la muerte de Peña Gómez, abandonó a sus aliados tradicionales, y estos han sido atraídos por Leonel Fernández y el PLD.

Belarminio Ramírez dijo que “un partido es como un paciente, y la única forma de curar a enfermo es conocimiento y atacando directamente a las causas que generan la enfermedad, y los perredeistas están atrapados en su odio interno, en los ataques desmedidos, despiadados e irracionales a sus propios correligionarios. Si quieren que el PRD retorne a lo que fue en el pasado, lo primero que deben hacer es sacarse la ira, el odio y el rencor que tienen internamente, y que los está carcomiendo como políticos y como organización”.

El politólogo y abogado Belarminio Ramírez expresó estos argumentos al ser entrevistado por Dania Goris en el programa Puntos de Vistas que se transmite por Color Visión.

viernes, 30 de abril de 2010

Politólogo dice escenario electoral en el Distrito Nacional está a favor de Reinaldo Pared

Santo Domingo. El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que aunque el PRD ha tenido un repunte en el Distrito Nacional luego de que Milagros Ortiz Bosch entrara en contienda por la candidatura senatorial, el escenario está a favor del actual senador Reinaldo Pared Pérez.

El profesor universitario expresó que la candidatura de Pared Pérez se beneficiará considerablemente del hecho de que los candidatos a diputados del PLD superan en simpatías a los del PRD en las tres circunscripciones.

Belarminio Ramírez dijo que en la Circunscripción 1, cuando se miden los candidatos del PLD uno a uno y se comparan con los del PRD, los peledeistas lo superan en más del 15 por ciento de las preferencias.

Adujo que en la Circunscripción 2 el PLD tiene diputados con un buen desempeño, y a la vez ha reforzado su boleta presentando a los reformistas Ito Bisonó y Alexandra Izquierdo, quienes aportarán a la candidatura senatorial un caudal significativo de votos, lo que hará que el triunfo de Reinaldo sea por un margen significativo.

El politólogo dijo que donde el escenario se percibe más reñido es en la Circunscripción 3 del Distrito Nacional.



Calificó como un factor a favor de Reinaldo y en contra de Ortiz Bosch, el hecho de que el PLD supera al PRD en el Distrito Nacional con más del 10 por ciento de las simpatías.



El politólogo Belarminio Ramírez Morillo fue entrevistado por Andrés Hirujo en el programa Diálogo Integral que se transmite por CERTV.

martes, 6 de abril de 2010

Politólogo vaticina triunfo arrollador del PLD en próximas elecciones

Santo Domingo. El politólogo Belarminio Ramírez Morillo manifestó que de mantenerse las proyecciones que existen en los actuales momentos el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y sus aliados tendrán un triunfo arrollador en las próximas elecciones congresionales y municipales.

El experto en marketing político dijo que si las elecciones fueran hoy el PLD y sus aliados ganarían en 31 de las 32 provincias que tiene la geografía nacional. A su juicio, en este momento se percibe que el PRD solo tiene oportunidad de ganar la senaduría de la Provincia María Trinidad Sanchez.

Adujo que el PRD no podrá retener el control de todos los municipios que controla en los actuales momentos, por lo que considera como un error que ese partido esté utilizando la consigna “avanzar en el 2010 para ganar en el 2012”. Considera que el PRD perderá parte de lo que tiene en el 2010 y quedará muy debilitado. Por tanto, “esa consigna es como poner la cabeza del presidente del PRD en una guillotina”.

El profesor universitario dijo que el partidismo tradicional no sucumbió en el 2000, como estaba previsto porque dos de los tres partidos mayoritarios: El PRD y el PLD, pudieron hacer el transito del caudillismo ilustrado al liderazgo colegiado, algo que no pudo hacer el PRSC, y por tanto ha sucumbido.

El abogado y político dijo que la prolongación del sistema actual de partidos se logró en parte porque Leonel Fernández pudo cohesionar a los electores seguidores de Balaguer y de Bosch en un mismo proyecto, y la mejor muestra es que en las elecciones del 2004 y 2008 sacó un porcentaje de votos equivalentes a la suma de los votos históricos del PLD y PRSC, inclusive atrajo parte de los votos históricos del PRD.

Expresó que el debilitamiento del PRD se debe fundamentalmente a que ese partido se quedó sin discurso político, “sin temas”, ya que abrazó el antibalaguerismo y al morirse Balaguer quedó sin argumentos; abrazaron la anti reelección, y sin embargo renunciaron a la misma en el 2002.

Dijo que otro aspecto que gravita en contra del PRD, es que ese partido en 40 años no ha podido arbitrar un proceso interno armonioso, consumando una imagen de caos y desorden que hace que las personas sensatas se alejen de esa entidad.

Expresó que el PLD se ha manejado mejor en ese sentido, ya que exhibe mayor madurez y disciplina. “Cuando se reúne la cúpula del PRD, al final del encuentro hablan todos”, mientras que “cuando se reúne la cúpula del PLD, al final habla un vocero”.

El politólogo expresó que el bipartidismo se consolidará au’n más en las elecciones venideras, pero que el sistema de partidos tiene un gran reto, un gran desafío, ya que se debe fortalecer la institucionalidad partidaria y estimular cambios en la cultura política.

Calificó como un gran logro el hecho de que el liderazgo político vigente fuese capaz de concertar la más profunda reforma constitucional de todos los tiempos, en la que se constitucionalizó el presupuesto participativo en los gobiernos municipales y se creó el Consejo de Desarrollo Económico y Social.

Adujo que a partir de ahora la partidocracia dominicana está consciente de que debe gobernar en acuerdo con la sociedad civil.

Adujo que la constitucionalización del presupuesto participativo tendrá un fuerte impacto en el sistema político, ya que descentralizará la política y estimulará a la formación de un liderazgo emergente en los municipios, que en el futuro pudiera crear condiciones para que sean Alcaldes y Alcaldesas personas postuladas por movimientos locales.

Expresó que los partidos minoritarios tanto de izquierda como de derecha le prestarían mejor servicio a la democracia si se dedicaran a organizar entidades sociales y comunitarias en los municipios.

Manifestó que la aprobación de la ley de partidos contribuirá al fortalecimiento institucional de los partidos y estimulará renovación del liderazgo y cambio en la cultura política.

El politólogo Belarminio Ramírez fue entrevistado por Juan Bolívar Díaz y Adalberto Núñez en el programa Uno + Uno de Teleantillas.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Características de la Constitución

Por: Belarminio Ramírez Morillo

La constitución es el conjunto de normas jurídicas fundamentales que rigen la organización y funcionamiento de un Estado y que señalan los derechos y garantías de sus miembros. Indica la forma de Estado y la forma de gobierno que adopta una sociedad y determina las competencias de los órganos gubernativos y los derechos y deberes que corresponden a las personas que se acogen a su ordenamiento jurídico.

La constitución recibe el nombre de Ley Fundamental, debido a que establece los principios generales de la organización estatal, y de ella parten las demás leyes encargadas de desenvolver y reglamentar los principios que sustenta. “La Constitución es un instrumento de articulación del Estado a través del Derecho. Esto significa que la Constitución presupone una cierta forma de organización del poder político sin la cual ella misma no existiría: el Estado Constitucional.” (Jorge Prats, Eduardo: Derecho Constitucional, tomo 1, pág. 111.) También es denominada como la Carta Magna de Estado. La palabra constitución deriva del latín constitutito, que significa organización, composición, formación, adherencias de las partes de un todo.

La constitución que certificó el nacimiento del Estado Dominicano estuvo impregnada de ideas progresistas y republicanas que florecieron bajo el impulso de influencias foráneas. Las ideas republicanas, así como las teorías y doctrinas sobre constitucionalismo, fueron asimiladas por una elite política e intelectual que se había embarcado en la tarea de instituir un Estado en la parte Este de la Isla.

Entre el contenido de la Constitución de 1844 y el funcionamiento práctico del Estado Dominicano se observan marcadas diferencias contradicciones, algunas de la cuales persisten aun en pleno siglo XXI. Se requirió de tiempo para que madurara la conciencia nacional y las instituciones creadas pudieran en parte funcionar. Algunos tratadistas aducen que la ley fundamental aprobada en 1844 era muy avanzada y progresista para la sociedad imperante. Otros argumentan que la acción de proclamar una República Independiente fue un acto de precipitación.

Comparto con don Manuel A. Peña Batlle el juicio de que la Constitución del 6 de noviembre de 1844 fijó, en efecto, la razón de ser del pueblo dominicano como colectividad nacida del hecho mismo del descubrimiento de América. El constituyente de 1844, con una intuición sorprendente o con un conocimiento profundo de la historia, organizó la República y estableció el Estado, personificación jurídica de la nación, según la ciencia constitucional clásica. (Peña Batlle, Manuel A.: Cien años de vida constitucional dominicana, conferencia leída el 6 de noviembre de 1844 en San Cristóbal, recopilada en VI Ensayos en torno a la Constitución de 1844, publicaciones ONAP, 1981, pág. 13.)

Dentro de las principales características de la constitución dominicana, debemos señalar las siguientes:

A) Es una constitución escrita –no consuetudinaria-, puesto que se encuentra plasmada en un documento escrito. El constitucionalismo moderno es fundamentalmente escrito.

B) Es una constitución unidocumental, debido a que se encuentra escrita en un solo documento o acto solemne, redactado y aprobado por una Asamblea Constituyente, expresión directa de la nación.

C) Es una constitución popular, en cuanto a su procedimiento de emanación. La constitución dominicana nació por medio de un procedimiento popular, ya que fue redactada y sancionada por una Asamblea Constituyente creada para tales fines.

D) Es una constitución de facto –o de hecho-, en cuanto a su procedimiento de emanación, puesto que fue el producto de la independencia o separación del Estado Haitiano, del cual éramos parte desde 1822. Al crearse el Estado Dominicano su ordenamiento constitucional representó una ruptura con el Estado Haitiano anterior.

E) Es una constitución derivada -no original-, debido a que no aportó ningún principio constitucional nuevo. El constituyente de 1844 se limitó a la realización de una obra de adaptación a nuestro medio de las experiencias constitucionales de otros países.

El texto de la constitución de 1844 –constitución de San Cristóbal-, refleja una evidente influencia de los documentos o textos constitucionales de otros países, dentro de las cuales se encuentran: Constitución Haitiana del 30 de septiembre de 1843; Constitución de los Estados Unidos de América de 1787; Constitución de Cádiz –España- de 1812; y Constituciones Francesas de 1799 y 1804.

La mayor influencia fue de las constituciones francesas y españolas. Del modelo constitucional francés tomó la división tripartita del poder público: Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como el establecimiento de los derechos individuales productos de la Revolución Francesa. En cuanto a la organización de las provincias y los municipios se apoyó en la tradición española. La influencia española se observa también en el preámbulo. Dice el preámbulo de la Constitución de Cádiz: En nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, autor y supremo legislador de la sociedad. El de la Constitución dominicana dice: En nombre de Dios Uno y Trino, autor y supremo legislador del universo.

La Carta Magna de 1844 que dio nacimiento al Estado Dominicano recibió también en un rango inferior la influencia de otros documentos históricos y constitucionales, tales como: El Acta Constitutiva de José Núñez de Cáceres, del 1 de diciembre de 1821; la Constitución Haitiana de 1816; el Acta de Separación Dominicana –Manifiesto de los Trinitarios- del 16 de enero de 1844; y el Proyecto de Constitución de Juan Pablo Duarte.

E) Es una constitución semi-rígida, en cuanto al procedimiento de la reforma. La Constitución Dominicana es reformable mediante un mecanismo diferente al utilizado para la creación de las leyes ordinarias. De ahí la diferencia y jerarquía entre las leyes constitucionales y las leyes ordinarias.

La Constitución Dominicana es semi-rígida, debido a que el órgano competente para modificarla es la Asamblea Nacional, un órgano constitucional ordinario. En cuanto, para que una constitución sea rígida, el órgano competente para modificarla debe ser especial, como por ejemplo, la Asamblea Revisora consagrada en el texto de la reforma del 1955. Para una mejor edificación sobre el procedimiento previsto para reformar la constitución, ver artículos 116 al 120.

F) Es una constitución liberal, en cuanto a la ideología de que está influenciada. El carácter liberal estriba en la proclamación de los derechos de libertad y de propiedad, así como también, de una serie de derechos políticos y sociales.

G) Es una constitución democrática, en cuanto a la ideología, puesto que de forma precisa establece la democracia como gobierno de la nación. A pesar de que consagra el régimen democrático como forma de gobierno, era contradictoria debido a que tenía matices de liberalismo y autoritarismo.

Lograr que la Constitución Dominicana sea cada día más democrática, es una tarea pendiente. En el Estado constitucional debe existir una sintonía entre constitución y democracia. En vista de que la democracia implica un proceso permanente de cambios, es necesario que la constitución sea democrática. Además de estar sujeta a los designios democráticos, la constitución debe asegurar y permitir la democracia. El Estado constitucional es el intento de darle un marco legal a la democracia y la constitución, es la forma en que esa pretensión se verifica. De ese modo, el constitucionalismo y la democracia se combinan y forman el sistema de gobierno conocido como democracia constitucional.