En el mundo de hoy hacen falta hombres del sentimiento y la valía de Martín Luther King
En el mundo de hoy hacen falta hombres del sentimiento y la valía de Martín Luther King. Pastor, escritor, líder negro anti-segregacionista de Estados Unidos, premio Nóbel de la paz y prócer de la lucha contra el racismo. Descendiente de una familia humilde. Nació en Atlanta en 1919. Hijo de Martín Luther King, pastor de Ebenezer baptis church y Alberta Williams, profesora.
Creció en un hogar rebozado de paz y armonía. Tuvo una educación privilegiada. Realizó los estudios primarios en la Young street grade school, y los secundarios en la Booker T. Washington high school, donde se graduó de bachiller a los quince años.
Siendo un niño, en sus primeros años escolares, fue victima del racismo imperante en la sociedad estadounidense. Fue a buscar dos niños blancos del vecindario con los que solía jugar en la escuela, y los padres de estos le ordenaron que se fuera a divertir con otros negros. Esa humillación fue un duro golpe que marcó su vida.
En su mundo infantil no podía entender esa actitud. Este hecho obligó a su madre a que le explicara la historia de su raza desde que los primeros negros fueron expropiados de sus tierras y sus familias, pasando por la guerra de secesión, la abolición de la esclavitud y la permanencia de la segregación en los estados sureños.
Este relato contribuyó a que el muchacho adquiriera conciencia, y fue el punto de partida para que consagrara su vida a la lucha por un propósito: “Lograr la igualdad de derechos entre los blancos y negros”.
Posterior a ese acontecimiento, un día iba en un autobús con unos compañeros del colegio y un profesor. Subieron unos niños blancos y el conductor ordenó a los negros que les dejasen sus asientos, a lo que Martín se rehusó. Tuvo que intervenir el profesor para que el joven aceptara, y así evitar que fuera arrojado del vehículo por la fuerza.
Era un joven luchador y rebelde. Tenía un espíritu impulsivo, pero a la vez, era sereno y reflexivo. Era activo, prefería mantenerse ocupado. En su tiempo libre repartía periódicos, vendía bebidas, o hacia cualquier actividad que le permitiese sentirse útil. Su padre fue un defensor de los derechos de los negros, y en ciertas medidas ese fue un ejemplo que contribuyó a su ideal.
Cuando se produjo la segunda guerra mundial, tenía quince años de edad, y le dio seguimiento a los acontecimientos. Cambió su actitud rebelde y se convirtió en un mensajero de la paz. Expresó las siguientes frases, que constituyen la esencia de su pensamiento: “Los hombres no pueden encontrar la paz en el odio. Pienso más bien que lo que hay que reformar son las conciencias. La lucha hay que llevarla en esa dirección: debemos conquistarnos a los blancos, hemos de convencerles de que la justicia de que son víctimas los negros no puede continuar por mas tiempo en un país civilizado.”
Con este ideal, hizo una elección correcta. Decidió convertirse en pastor baptista, y a través del mensaje de Cristo, exigir la justicia y la igualdad de derechos para todos los hombres, sin distinción de clases. En 1948 ingresó en el Crozer theological seminary de Chester, en Pennsylvania, donde realizó los estudios de teología.
Martín tenia de frente una tarea muy grande.
Se propuso cambiar los prejuicios de que los negros eran sucios, rudos y de inteligencia inferior. Su estrategia consistió en presentarse el mismo como ejemplo, como modelo. En el seminario habían cien estudiantes de teología, entre los cuales seis eran negros, y Martín fue el más sobresaliente. En 1951 se trasladó a Boston, Massachussets, y se matriculó en la facultad de filosofía, en la que estudiaban los hijos de los ricos, y pronto se ganó el afecto de sus compañeros.
Estudió la obra de Gandhi, y consideró el método de la resistencia no violenta como un posible camino para conseguir la igualdad de los negros y acabar con la marginación de todos los hombres. En varias ocasiones reiteró: “De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de acción”.
En junio de 1953 contrajo matrimonio con la joven Coretta Scout, joven de color, natural de Marion, Alabama. A quien Martín describió como una mujer: inteligente, con carácter, personalidad y belleza. Tuvo cuatro hijos: Yolanda Denise, Martín Luther III, Dexter y Bernice Albertine.
En 1955 se doctoró en filosofía y teología en la universidad de Boston. Escogió su puesto de predicador en la iglesia de Montgomery, capital de Alabama, lugar donde estaban más fuertes los prejuicios raciales y maltratos a los negros. Pronunció su primer sermón en enero de 1954. Tenía veinticinco años de edad. Su verbo era fácil y persuasivo, las energías que de el emanaba, hicieron que se ganara el respeto de la comunidad.
En Montgomery vivían 50,000 negros y 80,000 blancos. El 1 de diciembre de 1955 ocurrió un incidente que fue el detonante para que se iniciase un movimiento que habría de alcanzar dimensiones insospechadas. Rosa Parks, una mujer de color de 42 años, fue detenida por no ceder su asiento en un autobús a un blanco. La detenida se puso en contacto con la directiva del movimiento negro, y al día siguiente, acordaron un boicot a los minibuses urbanos, medida de protesta que se prolongó durante 382 días.
El acontecimiento condujo a que los líderes del movimiento negro fundaran la Asociación para el desarrollo de Montgomery, con el propósito de coordinar la lucha por el alcance de los derechos civiles de los negros. Martín Luther King fue electo presidente a unanimidad. Se convirtió en el principal líder del movimiento negro, y pronto empezó a sufrir las consecuencias. El 30 de enero de 1956 fue objeto de un atentado. Una bomba destruyó parte de su vivienda.
En noviembre de 1956, la Corte Suprema de los Estados Unidos confirmo la decisión del Tribunal especial del distrito, mediante la cual las leyes del estado de Alabama sobre la segregación en los autobuses fueron declaradas inconstitucionales. A partir del 21 de diciembre del mismo año, y por primera vez en la historia, blancos y negros viajaban juntos y con igualdad de derechos en los autobuses de Montgomery.
En enero de 1957, los principales líderes del movimiento negro de los diversos estados se reunieron en la Ebenezer baptis church, en Atlanta, y fundaron la Southern Cristian leadership conference con sede en Atlanta. Martín fue escogido como presidente de la nueva organización, y de inmediato inició un recorrido por todas las comunidades, recorrió miles de kilómetros y pronunció más de 200 discursos en ese año.
En sus discursos, exigía el derecho al voto para los negros. En septiembre de 1958 fue detenido en Montgomery, pero de inmediato fue puesto en libertad, a fin de evitar un derramamiento de sangre ante la presión enérgica de la comunidad negra. Días después puso en circulación su primer libro: Marcha hacia la libertad, y el 19 de septiembre, mientras estaba en los almacenes blumstein, de Harlem, firmando ejemplares de su libro, una mujer de color, Izola Curry, enferma mental, se acerco a el y le clavo un estilete en el tórax.
King no permitió que nadie le tocara y permaneció absolutamente inmóvil. Esto le salvó la vida, puesto que el arma rozaba la aorta.
El médico que le hizo la cirugía le dijo a su esposa que: “Su presencia de espíritu y su capacidad de colaboración le han salvado. Su marido es un hombre verdaderamente excepcional…”
En marzo de 1959 vio cumplir uno de los deseos de toda su vida: viajó a la India en compañía de su esposa para conocer la tierra de Gandhi y asegurarse de que su método pudiera ser aplicado en los Estados Unidos. Llegó a la conclusión de que este método podía aplicarse en su país, pero con modificaciones: renunciar al progreso en el país norteamericano era absurdo.
Con su salud recuperada y renovado de energías, en enero de 1960 convocó una reunión con los líderes del movimiento negro, en la que planteó la necesidad de pasar a la acción. Dijo: “Ha llegado el momento de emprender en el Sur una audaz y vasta campaña por la igualdad… Tenemos que preparar a nuestros líderes y jóvenes para que las transformaciones sociales se consigan a través de la resistencia no violenta. Serán necesarios nuevos métodos de lucha, capaces de movilizar las grandes masas.”
El llamado de Martín fue acogido, y los jóvenes comenzaron a sentarse en lugares prohibidos a los negros como bares, estaciones de tren, bibliotecas, parques, aguantando todo lo que le dijesen o hiciesen. Las “sentadas” se extendieron a todo el país, y muchas fábricas temerosas de tener grandes perdidas económicas, aceptaron trabajadores negros y muchas instituciones públicas depusieron espontáneamente las normas segregacionistas.
En octubre de 1960, en Atlanta, Martín fue detenido durante una “sentada” en unos grandes almacenes. Utilizaron como excusa el hecho de que su licencia de conducir estaba vencida y lo condenaron a seis meses de prisión. La campaña presidencial entre Nixon y Kennedy estaba en la recta final.
El candidato Níxon no quiso comprometerse con el asunto, mientras que Kennedy llamó a la esposa de Martín por teléfono y le manifestó su comprensión y apoyo. Al día siguiente, Robert Kennedy, hermano del candidato demócrata gestionó la fianza, y fue puesto en libertad.
La elección de Kennedy como presidente de los Estados Unidos, fue un acontecimiento favorable para los negros. El octubre de 1962 se reunió con el joven presidente. El 19 de junio de 1963, el presidente Kennedy presentó al congreso un proyecto de ley que regulaba los derechos civiles de todos los ciudadanos de los Estados Unidos. Desgraciadamente, Kennedy fue asesinado en Dallas, el 22 de noviembre de 1963, sin ver aprobar la ley de los derechos civiles. Fue el 2 de julio de 1964, cuando el congreso aprobó el proyecto enviado por el difunto Kennedy.
Martín fue nombrado doctor honoris causa por varias universidades y recibió innumerables medallas y reconocimientos de instituciones religiosas y civiles. En 1963 fue elegido el hombre del año por la revista Time. En 1964 publicó su libro: Por que no podemos esperar, y ese mismo año le fue otorgado el premio Nóbel de la Paz. La persona mas joven en recibir ese premio, y tercer negro en lograr esa distinción.
El 9 de febrero de 1965 se reunió con el presidente Johnson, y le solicitó que se reconociera el derecho efectivo del voto para los negros, ya que había obstáculos para que los negros se inscribieran en el padrón de electores. El 6 de agosto el presidente Johnson firmó la ley que anulaba las trabas inventadas por los segregacionistas que entorpecían la inscripción de los negros en las listas de votantes.
El 3 de abril de 1968 pronunció un sermón en el Clayborn temple de la Masón Street de Memphis, en el que dijo: “Vendrán días difíciles…”
El día siguiente, 4 de abril a las seis de la tarde, Martín Luther King fue asesinado por James Ray, mientras se encontraba en el balcón del primer piso del motel Lorraine de Memphis, en el estado de Tennessee.
En el mundo de hoy hacen falta hombres del sentimiento y la valía de Martín Luther King. Pastor, escritor, líder negro anti-segregacionista de Estados Unidos, premio Nóbel de la paz y prócer de la lucha contra el racismo. Descendiente de una familia humilde. Nació en Atlanta en 1919. Hijo de Martín Luther King, pastor de Ebenezer baptis church y Alberta Williams, profesora.
Creció en un hogar rebozado de paz y armonía. Tuvo una educación privilegiada. Realizó los estudios primarios en la Young street grade school, y los secundarios en la Booker T. Washington high school, donde se graduó de bachiller a los quince años.
Siendo un niño, en sus primeros años escolares, fue victima del racismo imperante en la sociedad estadounidense. Fue a buscar dos niños blancos del vecindario con los que solía jugar en la escuela, y los padres de estos le ordenaron que se fuera a divertir con otros negros. Esa humillación fue un duro golpe que marcó su vida.
En su mundo infantil no podía entender esa actitud. Este hecho obligó a su madre a que le explicara la historia de su raza desde que los primeros negros fueron expropiados de sus tierras y sus familias, pasando por la guerra de secesión, la abolición de la esclavitud y la permanencia de la segregación en los estados sureños.
Este relato contribuyó a que el muchacho adquiriera conciencia, y fue el punto de partida para que consagrara su vida a la lucha por un propósito: “Lograr la igualdad de derechos entre los blancos y negros”.
Posterior a ese acontecimiento, un día iba en un autobús con unos compañeros del colegio y un profesor. Subieron unos niños blancos y el conductor ordenó a los negros que les dejasen sus asientos, a lo que Martín se rehusó. Tuvo que intervenir el profesor para que el joven aceptara, y así evitar que fuera arrojado del vehículo por la fuerza.
Era un joven luchador y rebelde. Tenía un espíritu impulsivo, pero a la vez, era sereno y reflexivo. Era activo, prefería mantenerse ocupado. En su tiempo libre repartía periódicos, vendía bebidas, o hacia cualquier actividad que le permitiese sentirse útil. Su padre fue un defensor de los derechos de los negros, y en ciertas medidas ese fue un ejemplo que contribuyó a su ideal.
Cuando se produjo la segunda guerra mundial, tenía quince años de edad, y le dio seguimiento a los acontecimientos. Cambió su actitud rebelde y se convirtió en un mensajero de la paz. Expresó las siguientes frases, que constituyen la esencia de su pensamiento: “Los hombres no pueden encontrar la paz en el odio. Pienso más bien que lo que hay que reformar son las conciencias. La lucha hay que llevarla en esa dirección: debemos conquistarnos a los blancos, hemos de convencerles de que la justicia de que son víctimas los negros no puede continuar por mas tiempo en un país civilizado.”
Con este ideal, hizo una elección correcta. Decidió convertirse en pastor baptista, y a través del mensaje de Cristo, exigir la justicia y la igualdad de derechos para todos los hombres, sin distinción de clases. En 1948 ingresó en el Crozer theological seminary de Chester, en Pennsylvania, donde realizó los estudios de teología.
Martín tenia de frente una tarea muy grande.
Se propuso cambiar los prejuicios de que los negros eran sucios, rudos y de inteligencia inferior. Su estrategia consistió en presentarse el mismo como ejemplo, como modelo. En el seminario habían cien estudiantes de teología, entre los cuales seis eran negros, y Martín fue el más sobresaliente. En 1951 se trasladó a Boston, Massachussets, y se matriculó en la facultad de filosofía, en la que estudiaban los hijos de los ricos, y pronto se ganó el afecto de sus compañeros.
Estudió la obra de Gandhi, y consideró el método de la resistencia no violenta como un posible camino para conseguir la igualdad de los negros y acabar con la marginación de todos los hombres. En varias ocasiones reiteró: “De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de acción”.
En junio de 1953 contrajo matrimonio con la joven Coretta Scout, joven de color, natural de Marion, Alabama. A quien Martín describió como una mujer: inteligente, con carácter, personalidad y belleza. Tuvo cuatro hijos: Yolanda Denise, Martín Luther III, Dexter y Bernice Albertine.
En 1955 se doctoró en filosofía y teología en la universidad de Boston. Escogió su puesto de predicador en la iglesia de Montgomery, capital de Alabama, lugar donde estaban más fuertes los prejuicios raciales y maltratos a los negros. Pronunció su primer sermón en enero de 1954. Tenía veinticinco años de edad. Su verbo era fácil y persuasivo, las energías que de el emanaba, hicieron que se ganara el respeto de la comunidad.
En Montgomery vivían 50,000 negros y 80,000 blancos. El 1 de diciembre de 1955 ocurrió un incidente que fue el detonante para que se iniciase un movimiento que habría de alcanzar dimensiones insospechadas. Rosa Parks, una mujer de color de 42 años, fue detenida por no ceder su asiento en un autobús a un blanco. La detenida se puso en contacto con la directiva del movimiento negro, y al día siguiente, acordaron un boicot a los minibuses urbanos, medida de protesta que se prolongó durante 382 días.
El acontecimiento condujo a que los líderes del movimiento negro fundaran la Asociación para el desarrollo de Montgomery, con el propósito de coordinar la lucha por el alcance de los derechos civiles de los negros. Martín Luther King fue electo presidente a unanimidad. Se convirtió en el principal líder del movimiento negro, y pronto empezó a sufrir las consecuencias. El 30 de enero de 1956 fue objeto de un atentado. Una bomba destruyó parte de su vivienda.
En noviembre de 1956, la Corte Suprema de los Estados Unidos confirmo la decisión del Tribunal especial del distrito, mediante la cual las leyes del estado de Alabama sobre la segregación en los autobuses fueron declaradas inconstitucionales. A partir del 21 de diciembre del mismo año, y por primera vez en la historia, blancos y negros viajaban juntos y con igualdad de derechos en los autobuses de Montgomery.
En enero de 1957, los principales líderes del movimiento negro de los diversos estados se reunieron en la Ebenezer baptis church, en Atlanta, y fundaron la Southern Cristian leadership conference con sede en Atlanta. Martín fue escogido como presidente de la nueva organización, y de inmediato inició un recorrido por todas las comunidades, recorrió miles de kilómetros y pronunció más de 200 discursos en ese año.
En sus discursos, exigía el derecho al voto para los negros. En septiembre de 1958 fue detenido en Montgomery, pero de inmediato fue puesto en libertad, a fin de evitar un derramamiento de sangre ante la presión enérgica de la comunidad negra. Días después puso en circulación su primer libro: Marcha hacia la libertad, y el 19 de septiembre, mientras estaba en los almacenes blumstein, de Harlem, firmando ejemplares de su libro, una mujer de color, Izola Curry, enferma mental, se acerco a el y le clavo un estilete en el tórax.
King no permitió que nadie le tocara y permaneció absolutamente inmóvil. Esto le salvó la vida, puesto que el arma rozaba la aorta.
El médico que le hizo la cirugía le dijo a su esposa que: “Su presencia de espíritu y su capacidad de colaboración le han salvado. Su marido es un hombre verdaderamente excepcional…”
En marzo de 1959 vio cumplir uno de los deseos de toda su vida: viajó a la India en compañía de su esposa para conocer la tierra de Gandhi y asegurarse de que su método pudiera ser aplicado en los Estados Unidos. Llegó a la conclusión de que este método podía aplicarse en su país, pero con modificaciones: renunciar al progreso en el país norteamericano era absurdo.
Con su salud recuperada y renovado de energías, en enero de 1960 convocó una reunión con los líderes del movimiento negro, en la que planteó la necesidad de pasar a la acción. Dijo: “Ha llegado el momento de emprender en el Sur una audaz y vasta campaña por la igualdad… Tenemos que preparar a nuestros líderes y jóvenes para que las transformaciones sociales se consigan a través de la resistencia no violenta. Serán necesarios nuevos métodos de lucha, capaces de movilizar las grandes masas.”
El llamado de Martín fue acogido, y los jóvenes comenzaron a sentarse en lugares prohibidos a los negros como bares, estaciones de tren, bibliotecas, parques, aguantando todo lo que le dijesen o hiciesen. Las “sentadas” se extendieron a todo el país, y muchas fábricas temerosas de tener grandes perdidas económicas, aceptaron trabajadores negros y muchas instituciones públicas depusieron espontáneamente las normas segregacionistas.
En octubre de 1960, en Atlanta, Martín fue detenido durante una “sentada” en unos grandes almacenes. Utilizaron como excusa el hecho de que su licencia de conducir estaba vencida y lo condenaron a seis meses de prisión. La campaña presidencial entre Nixon y Kennedy estaba en la recta final.
El candidato Níxon no quiso comprometerse con el asunto, mientras que Kennedy llamó a la esposa de Martín por teléfono y le manifestó su comprensión y apoyo. Al día siguiente, Robert Kennedy, hermano del candidato demócrata gestionó la fianza, y fue puesto en libertad.
La elección de Kennedy como presidente de los Estados Unidos, fue un acontecimiento favorable para los negros. El octubre de 1962 se reunió con el joven presidente. El 19 de junio de 1963, el presidente Kennedy presentó al congreso un proyecto de ley que regulaba los derechos civiles de todos los ciudadanos de los Estados Unidos. Desgraciadamente, Kennedy fue asesinado en Dallas, el 22 de noviembre de 1963, sin ver aprobar la ley de los derechos civiles. Fue el 2 de julio de 1964, cuando el congreso aprobó el proyecto enviado por el difunto Kennedy.
Martín fue nombrado doctor honoris causa por varias universidades y recibió innumerables medallas y reconocimientos de instituciones religiosas y civiles. En 1963 fue elegido el hombre del año por la revista Time. En 1964 publicó su libro: Por que no podemos esperar, y ese mismo año le fue otorgado el premio Nóbel de la Paz. La persona mas joven en recibir ese premio, y tercer negro en lograr esa distinción.
El 9 de febrero de 1965 se reunió con el presidente Johnson, y le solicitó que se reconociera el derecho efectivo del voto para los negros, ya que había obstáculos para que los negros se inscribieran en el padrón de electores. El 6 de agosto el presidente Johnson firmó la ley que anulaba las trabas inventadas por los segregacionistas que entorpecían la inscripción de los negros en las listas de votantes.
El 3 de abril de 1968 pronunció un sermón en el Clayborn temple de la Masón Street de Memphis, en el que dijo: “Vendrán días difíciles…”
El día siguiente, 4 de abril a las seis de la tarde, Martín Luther King fue asesinado por James Ray, mientras se encontraba en el balcón del primer piso del motel Lorraine de Memphis, en el estado de Tennessee.
